La ciudad de Santa Marta se ha constituido en los últimos años como una de las ciudades capitales con mayor índice de crecimiento en el sector de la construcción, debido, en primer lugar, a la rápida valorización del metro cuadrado, la buena relación entre el costo de vida y el bienestar social, su estabilidad en materia de orden público y, sobre todo, a la cantidad de terrenos sin urbanizar que han permitido impulsar el sector a través de proyectos comerciales, industriales o de vivienda.
Cabe destacar que los proyectos de vivienda han sido un foco importante para la economía del país, logrando que, tal como lo señaló la Federación Nacional de Comerciantes (Fenalco), en Colombia el 45% de los hogares tenga casa propia, superando satisfactoriamente la cifra de hace 10 años, cuando apenas rondaba el 31%.
Alrededor del 64% de las construcciones que se realizan en Santa Marta se ubican en el perímetro urbano de la ciudad, seguido por el sector de Pozos Colorados y la vía a Minca, en donde se concentra casi la totalidad de los proyectos de vivienda de interés social.
El precio de las viviendas en Santa Marta, como en la mayoría de las ciudades que poseen un componente turístico e histórico, varía en función de la localización en donde se encuentre el inmueble, las vías de acceso, su valorización y, en general, las características con relación a espacio y estrato que se requieran.
Por ejemplo, es posible encontrar una casa de 80 metros cuadrados con un precio de 75 millones de pesos, ubicada en una zona residencial en vía de crecimiento como lo es la vía a Minca. Paralelamente, una vivienda con la misma cantidad de metros cuadrados, pero en el barrio La Concepción, ronda los 150 millones, debido en gran parte a que se encuentra en un sector más céntrico de la ciudad, con importantes vías de acceso como La Troncal y con destacadas cadenas de comercio, como supermercados y ferreterías, además de ubicarse a no más de diez minutos de las principales instituciones de educación superior de la ciudad.
Sin embargo, si se piensa en un inmueble con vista al mar, los precios oscilan entre los 900 y los 2.000 millones de pesos en los sectores de El Rodadero Reservado, Pozos Colorados y Sierra Laguna.
Igualmente, en el sector más céntrico de la ciudad destaca la competitividad en los precios de vivienda; por ejemplo, en plena avenida y a tan solo 10 minutos de la Bahía de Santa Marta, se encuentran viviendas de 94 metros cuadrados en estrato 3, con un precio de 110 millones de pesos negociables, lo que abre la posibilidad de que se acuerde un mejor precio.
En uno de los barrios icónicos de la ciudad, como lo es Los Almendros, se ofertan casas de entre 100 y 200 metros cuadrados, con precios de entre los 95 y los 180 millones de pesos, en viviendas cercanas a centros deportivos, a importantes corredores viales como la carrera 19 y La Troncal, en estratos 3 y 4. El crecimiento del sector inmobiliario ha significado para la ciudad un gran apoyo para su avance económico y social, puesto que, mientras se perfila meritoriamente como una residencia acogedora, económica y práctica, impulsa el desarrollo de una fuerza laboral sólida que mejora los niveles de calidad de vida en materia de crecimiento urbano, obras públicas y movilidad.